Me desperté con el ruido de la cisterna. Vi la silueta de Vincent lavándose los dientes y dejando correr el agua del grifo. Yo estaba teniendo uno de mis despertares en el baño, en el suelo, entre el WC y la bañera. Vicent se sentó, comenzó a cagar.
- Debes creerme si te digo que me he enamorado de ella.
- Venga ya, Vincent.
- Para ti todo es más fácil, tienes a Carol siempre ahí.
- No digas tonterías.
Me levanté del suelo, y me metí en la bañera, que estaba aún con agua del día anterior. O de hace una semana.